miércoles, 23 de mayo de 2007

La Ternerita

C. Consell de Cent, 281
Tel. 93 451 21 04




Andrés dice:
Seguimos con nuestra cruzada por encontrar buena comida argentina en Barcelona, esta vez en compañía del dúo maravilla, Abelman y Tonino. La Ternerita se presenta como una opción más que correcta, aunque técnicamente el restaurante es uruguayo. El lugar es sencillo y acogedor, y no se excede con la decoración costumbrista (cosa que siempre me parece de agradecer). Excelentes las empanadas de carne, hacía mucho que no probaba unas empanadas que realmente tuvieran el sabor de las de Buenos Aires. Lo mismo es aplicable a las provoletas (queso provolone a la brasa, ñam).
Pero vayamos al tajo en lo que cocina argentina se refiere: la carne. Es de importación y se nota, la calidad es excelente. Me faltaron los cortes típicamente argentinos (bife de chorizo, vacío...), substituidos en la carta por cortes autóctonos (entrecot, etc.). Las raciones son muy abundantes, y toda la carne se presenta conjuntamente en un típico braserito para mantenerla caliente.
El dulce de leche se impone en los postres: flanes caseros y panqueques con generosa ración de dulce. Yo me arriesgué probando un postre típico uruguayo: un Don Pedro (whisky + nata + nueces). ¡Sólo para estómagos a prueba de bomba!
Mi puntuación:

viernes, 18 de mayo de 2007

Shibui

C. Comte d'Urgell, 272
Tel. 93 321 90 04




Andrés dice:
Sinceramente, me decepcionó. Shibui pasa por ser uno de los mejores (o el mejor) restaurante japonés de Barcelona. En mi caso, su reputación le va a la contra. Hay que admitir que la calidad de la comida es correcta (sin exagerar), pero no va más allá de lo que encontraremos en muchos otros restaurantes, y la carta no tiene nada de arriesgado (makis, tempura, sashimi, yakisoba, nada nuevo, todo correcto, pero no excelente). Si le dais importancia al diseño, el local está puesto con gusto, muy modernito, sobrio y elegante. Pero nada que justifique lo que se paga (que no es precisamente poco).
Tiene dos pisos; si podéis elegir, os recomiendo el superior, que da a la calle. Eso sí, en el inferior hay espacios para grupos (que se pueden convertir en pequeños privados, muy al estilo japonés, con unas falsas mesas bajas que harán las delicias de los fans del manga y de Yasujiro Ozu). Una curiosidad: es el primer restaurante en el que vemos que ofrecen un curioso invento, una pieza de plástico flexible que se coloca en los palillos, facilitando la labor, ideal para torpes y principiantes. ¡Gran idea!
Mi puntuación: y ½

miércoles, 16 de mayo de 2007

Mamacafé

C. Doctor Dou, 10
Tel. 93 301 29 40




Lucila dice:
Enclavado en el corazón del Raval a pocos metros del Macba podemos encontrar este pequeño y acogedor reducto que nos ofrece una interesante propuesta gastronómica.
Si bien su carta es algo reducida, algo que según los entendidos es señal de productos frescos y de calidad, Mamacafé nos deleita con unos menúes de lo más atractivos. Raviolis crujientes rellenos cebolla confitada y queso brie, sopas frías de sandía y tomate, wok de verduras salteadas y una carta de postres en la que destaca el némesis con chocolate.
El lugar ha sido reformado hace un año aproximadamente y en mi opinión ha perdido parte de su encanto inicial. Paredes de tonos fuertes, mesas de madera y una enorme vidriera que nos permite apreciar "la cocina en acción".
A pesar de estos cambios, debo reconocer que su cocina ha sabido mantenerse fiel a su espíritu creativo y moderno.
Para algunos visitantes de la ciudad condal, Mamacafé será recordada como el mejor restaurant para degustar un exquisito magret de pato!!


Mi puntuación:

martes, 15 de mayo de 2007

Rita Rouge

Pl. Gardunya
Tel. 93 481 36 86




Andrés dice:
Habíamos ido alguna vez a Rita Blue, así que cuando me hablaron de un local semi-clónico detrás de la Boquería lo anoté en mi agenda mental de restaurantes pendientes. Efectivamente, Rita Rouge es un restaurante en esencia clavado a su hermano (con idéntica carta y estilo), pero con una personalidad única. Por la noche, resulta mucho más tranquilo; se encuentra en la zona de descarga del mercado, al lado del aparcamiento, lo que le da a las terrazas exteriores un ambiente irreal... El interior resulta impactante a primera vista: paredes rojas, grandes cortinas plateadas y sillones con estampado de zebra... de lo más bizarro, pero agradable.
Si habéis estado en Rita Blue, no os sorprenderá en absoluto: una sugerente variedad de platos de lo más diversos estilos e influencias a un precio razonable. Para mí, lo mejor son los aperitivos (ensaladas, guacamole, nachos, quesos rebozados, hummus). No dejéis de probar la especialidad de la casa, los Tomates Verdes Fritos (rebozados, crujientes y con queso dentro, ñam...). La otra faceta a probar del restaurante es su amplia carta de cócteles clásicos, imprimida en los mantelitos de papel, de manera que uno no puede evitar caer en la tentación de elegir uno para acompañar a los tomates (yo me decanté por el mojito, y Lucila por una margarita). Una buena ocasión para cenar agradablemente con un bloody mary, un sex on the beach o un dry martini.
Mi puntuación:

viernes, 11 de mayo de 2007

Tempura Ya

C. Muntaner, 153
Tel. 93 419 31 82




Lucila dice:
Sin duda alguna, mi restaurante japonés favorito. Y enfatizo lo de japonés ya que en los últimos tiempos la moda de comer japonés ha llevado a la reconversión de muchos restaurantes chinos en nipones de forma de atraer a la clientela.
Pero Tempura Ya no es un chino, y lo demuestra no sólo en su excelente carta de makis, niguiris y sushi sino también con su ambiente auténtico y sobrio.
De lunes a viernes al mediodia se pueden degustar menúes económicos (13 euros) que incluyen un entrante, primer plato y postre. Los viernes por la noche y los fines de semana cuesta conseguir una mesa, por lo que les recomiendo que reserven con anterioridad. También cuenta con un salón privado en el que se pueden realizar cenas de grupos. El servicio es eficiente.
Si lo que quieren es probar un auténtico restaurante japonés, éste es altamente recomendable.

Mi puntuación:

Andrés dice:
Sencillamente, uno de los mejores restaurantes japoneses de Barcelona (y sin duda, al que más a menudo vamos nosotros). Lo tiene todo: pescado de calidad, cocina a la vista, carta para todos los públicos (entendidos y novatos de la comida japonesa), un ambiente tranquilo y agradable y un servicio muy amable. La decoración, a pesar de los muchos elementos japoneses tradicionales, huye de lo folklórico y resulta muy elegante (los amantes del feng-shui lo apreciarán).
A pesar del nombre, el tempura no es de lo mejor de su cocina (el sushi y el sashimi están a un muy buen nivel). Aún así, recomiendo que os salgáis un poquito de las apuestas fáciles de la carta (sashimis y sushis moriawases) y os atreváis con algún pescado al horno o con las carnes (una parte de la cocina japonesa que nos suele pasar por alto y que también hay que descubrir).
Dato final: se nota que los propietarios, cocineros y camareros son japoneses. Con eso queda todo dicho. ¡Nos vemos allí!
Mi puntuación:

jueves, 10 de mayo de 2007

La Polpa

C. Enric Granados, 69
Tel. 93 323 83 08




Andrés dice:
Seguimos aprovechando la excusa de la visita de nuestra amiga Núria para ponernos las botas, esta vez en uno de nuestros favoritos de todos los tiempos: La Polpa. Es de nuestros favoritos por varios motivos. El primero es que se encuentra en la fabulosa calle Enric Granados (en algunos círculos conocida como la "calle Lucila"), corazón del Eixample y marco incomparable para paseos interminables y deliciosas horas muertas. Después está la estética: blanco inmaculado, techos altos, suelo y armarios de madera, totalmente impecable. Dentro de la estética incluyo a los camareros (vestidos de riguroso uniforme negro); es más, siempre tengo la sensación que, más que por sus habilidades para servir, los eligen por cómo les queda el uniforme, logrando que en ocasiones uno se sienta dentro de un anuncio de Benetton, ya que todos tienen un componente multiétnico. Eso sí, hay días que el servicio resulta lo más flojo, algunos camareros/as no rebosan simpatía y no son especialmente hábiles. Pero todo ello lo justifica más que sobradamente el tercer punto: la comida.
Simplemente, la carta me encanta, me cuesta horrores elegir porque lo probaría todo: gran variedad de ensaladas, carnes y pescados, en una sutil fusión de productos básicos de la cocina mediterránea (de Italia al Magreb, pasando por Francia y Grecia) con toques orientales. Un estilo inconfundible. Esta vez me decanté por las Tres Ensaladas de Quesos Frescos (cómo puñetas harán esa salsa...) y por los maravillosos ravioles de carpaccio de ternera rellenos de foie (slurp...). Eso sí, la ensalada mediterránea de Lucila me dio envidia (humus, pan de feta y otras delicias), y me quedé con las ganas de volver a probar el buey con parmesano. Los postres siempre han sido una de la especialidad de la casa; para mi desgracia, pude apreciar que han retirado de la carta los reputados "Ísimos" (eran una combinación riquísima de 3 chocolates distintos), pero cualquiera del resto de postres basta para hacernos la boca agua, desde el brownie con helado de vanilla al Chocolatísimo (imaginad qué lleva).
Si le sumamos que la relación calidad/precio es más que aceptable, entenderéis por qué está de los primeros en nuestro tarjetero. Además, si sois fumadores os alegrará saber que han habilitado una selecta zona vidriada en la parte alta del restaurante donde podréis crearos vuestro propio microclima... En definitiva, de nuevo una cena redonda. Apuesta segura.
Mi puntuación:

lunes, 7 de mayo de 2007

Taller de Tapas

C. de l'Argenteria, 51
Tel. 93 268 85 59




Lucila dice:
Aprovechando la visita de nuestra amiga Nuria, de tour por el viejo continente, qué mejor ocasión que pasar por el Taller de Tapas y degustar el mundialmente famoso tapeo español.
A pesar del calor sofocante (el aire acondicionado estaba roto) y de la gran cantidad de gente, sobre todo guiris, el Taller de Tapas hace honor a su nombre ofreciendo una variada carta de tapas (patatas bravas, chipirones, jamón, olivas, escalivada, pulpo, etc.) que permite introducirnos al delicioso mundo del tapeo español.
Si bien las raciones no son muy abundantes, sobre todo para estómagos hambrientos, hay que reconocer la calidad y buen sabor de su cocina.
Mi puntuación: y ½

Andrés dice:
Lo mejor que tiene este restaurante es que resulta ideal para llevar a gente que visita por primera vez Cataluña. Tiene su cara tradicional (al fin y al cabo, tiene una extensa y variada oferta de tapas) pero pasado por un filtro moderno muy típico de Barcelona, así que es perfecto para que los guiris con miedo a entrar en un bareto grasiento a comer tapas las conozcan de primera mano sin renunciar al diseño de la BCN post-olímpica. Si sois fanáticos de las tapas tradicionales, seguramente os decepcionará: las raciones son escasas y presentadas al estilo modernito. Si no habéis comido nunca tapas, puede ser una buena opción para probarlas. Disponen del clásico repertorio ibérico (jamón, queso, calamares a la andaluza, boquerones, patatas bravas...) y le añaden un plus de catalanidad (pa amb tomàquet, botifarra, crema catalana). En mi ránquing de patatas bravas, se quedan a media tabla: vienen presentadas en plato, con corte tradicional y con doble salsa (picante y allioli), bastante grasientas, pero buenas. Si viene a visitaros alguien de fuera y queréis quedar bien, es una muy buena opción. Yo lo he hecho varias veces y me funciona.
Mi puntuación:

sábado, 5 de mayo de 2007

Out of China

Muntaner, 100 (esquina València)
Tel. 93 451 55 55




Lucila dice:
Definitivamente, Out of China no estará entre mis restaurantes favoritos. Si bien es evidente el esfuerzo por escapar al típico restaurante chino con un diseño moderno y minimalista, no logra convencerme ni su cocina ni su ambiente. A la entrada, un extenso pasillo con un par de mesas desiertas nos conduce a un gran salón con una gran cantidad de mesas al mejor estilo comedor, decorado en tonos rojos y negros. Nada de figuritas chinas, ni de gatitos moviendo los brazos. Tampoco encontraremos palillos en las mesas. ¡¡Estos fueron reemplazados por tenedores y cuchillos!! La cocina no nos sorprende. Empanadillas al vapor, arroces tres, cuatro y cinco delicias. En definitiva, a la hora de escoger comer chino, preferiré hacerlo en el pequeño restaurante de la esquina, atendido por el simpático Sr. Chang y recargado de dragones y figuritas horteras, que por lo menos es honesto y no defrauda como este pretencioso Out of China.
Mi puntuación:

Andrés dice:
Un sábado al mediodía siempre es buen momento para probar un restaurante nuevo. Out of China trata de ser un chino distinto, moderno, desmarcándose de la típica decoración kitch de los restaurantes clónicos tipo "Gran Muralla", "Palacio de Pekín" o "Gran Dragón", y vistiéndose de diseño. Aún así, hay cosas que nunca cambian, y la chica que me atiende al hacer la reserva por teléfono tiene unos problemas terribles para entenderme (aunque la mona se vista de seda...).
Es un restaurante espacioso y parece ideal para grupos grandes. De entrada, el hecho de encontrar cuchillo y tenedor en la mesa en lugar de palillos me provoca repelús y desconfianza (para mi gusto, una concesión demasiado directa a las costumbres occidentales). Obviamente, pedimos palillos... La forma de la carta (con entrantes, primeros platos y platos principales) también está pensada para que no se asusten los que pisan un restaurante chino por primera vez (cosa no necesariamente mala). Me gustaron los rollitos de cebollino y queso (presentados en un original chupito de salsa agridulce), y las crepes de pato a la pekinesa se dejaban comer, pero sin ser nada del otro mundo, con una salsa que bien podría ser una "salsa barbacoa" cualquiera. En toda la comida no me abandonó la sensación de estar realmente muy lejos de China, me faltó un punto de exotismo oriental original. La lista de postres acabó de reforzar mi sensación, y tuve que inclinarme por una crepe de helado de plátano (casero, muy rico) cubierta de chocolate y almendra caramelizada. En cualquier caso, un chino diferente, con toques y presentaciones de platos modernas, pero que no satisfará a los expertos en comida china...
Mi puntuación: y ½